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Wella explica en qué consiste el hair cycling y cómo cuidar el color del cabello antes, durante y después de las vacaciones.
Durante las vacaciones solemos pensar en protector solar, lentes o el outfit perfecto para cada plan, pero el cabello muchas veces queda fuera de la conversación. Sin embargo, el sol, el cloro, la sal del mar y los lavados frecuentes pueden afectar el brillo, la suavidad y la intensidad del color.
Frente a este escenario surge el hair cycling, una tendencia que propone adaptar la rutina capilar según las necesidades del cabello en cada momento. Más que seguir una serie de pasos fijos, invita a alternar coloración, hidratación, protección y descanso para mantener el cabello saludable entre una aplicación y otra.
¿Qué es el hair cycling y por qué se ha vuelto tendencia en México?
Es una forma de organizar el cuidado del cabello según lo que necesita en cada etapa: colorear solo cuando hace falta, mantener el brillo entre aplicaciones, hidratar después de la exposición al sol y descansar reduciendo el uso de calor, en lugar de seguir una rutina fija todos los días.
En México, esta conversación cobra cada vez más relevancia. De acuerdo con datos de Kantar, 58% de los hogares mexicanos compra tintes para aplicarlos en casa, con una frecuencia promedio de 3.5 veces al año, lo que demuestra que el cuidado del color va mucho más allá del día en que se realiza la coloración.
Para quienes buscan incorporar esta tendencia, Wella comparte recomendaciones divididas en cuatro pilares. El primero es colorear solo cuando el cabello lo necesita, preparando la fibra capilar y siguiendo correctamente las instrucciones de la fórmula elegida. El segundo es mantener el brillo entre coloraciones con tratamientos específicos que evitan tener que volver a aplicar tinte para lucir una apariencia fresca.
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El tercer pilar es la hidratación, clave después del sol, el calor o los lavados frecuentes: mascarillas o tratamientos nutritivos ayudan a conservar suavidad, movimiento y vitalidad del color. El cuarto es el descanso, que implica reducir herramientas térmicas, lavar con agua menos caliente y optar por peinados sencillos para mantener la fibra capilar en mejores condiciones.
“El hair cycling nos recuerda que la coloración no es un momento aislado, sino parte de una rutina de cuidado. Para que el color luzca bonito, también importa cómo protegemos y cuidamos el cabello entre una aplicación y otra”, explica Javier Pérez, especialista de Wella.
Antes de salir de vacaciones, reforzar la hidratación prepara el cabello frente al sol. Durante el viaje, usar sombreros o mascadas y enjuagar el cabello con agua dulce después de nadar ayuda a preservar el color. Al regresar, una mascarilla hidratante contribuye a recuperar suavidad y brillo. Para quienes buscan renovar el tono en casa, Koleston Deluxe de Wella ofrece coloración permanente sin amoníaco con Metal Purifier y AHA, pensada para un color duradero mientras cuida la fibra capilar.


