Contenido
La Ramen Week 2026 reúne del 24 al 30 de agosto a 11 restaurantes de la CDMX en una ruta colaborativa por el Día Internacional del Ramen.
Con motivo del Día Internacional del Ramen, que se celebra el 25 de agosto, llega a la Ciudad de México La Ramen Week 2026, una iniciativa de Gori Gori Ramen que reúne a algunos de los restaurantes de ramen favoritos de la ciudad bajo un mismo pasaporte. La fecha correcta del recorrido es del 24 al 30 de agosto, y busca sobre todo comenzar a construir la primera gran comunidad del ramen de la CDMX.
La propuesta está concebida como una ruta colaborativa que permite recorrer distintos restaurantes de ramen para descubrir la diversidad de sus estilos, recetas e interpretaciones. Con ello, busca convertirse en un punto de encuentro entre restaurantes, consumidores y comunidades que han impulsado el crecimiento que vive actualmente la escena del ramen en la capital, celebrando un platillo que dejó de ser “de nicho” para convertirse en uno de los favoritos de la ciudad.
¿Qué es el Pasaporte del Ramen y cómo funciona?
Durante la Ramen Week 2026, todos los restaurantes que integran esta comunidad contarán con pasaportes para hacer el recorrido de la ruta colaborativa. Tienen un costo de 50 pesos e incluyen una bebida cortesía de los schorle Felix. Cada vez que se visita uno de los restaurantes participantes, se coloca un sello o sticker en el pasaporte, y las primeras cinco personas que logren llenarlo por completo recibirán un regalo sorpresa de la comunidad. La dinámica del pasaporte será válida del 24 de agosto al 2 de septiembre de 2026.
PUEDE INTERESARTE: The Ordinary estrena tienda oficial en Mercado Libre
El auge del ramen en la Ciudad de México
El ramen es un platillo de origen chino que emigró a Japón a finales del siglo XIX y principios del XX, donde se popularizó y evolucionó hasta la versión que hoy se conoce. En su base, se compone de fideos, caldo y guarnición, una estructura que conecta directamente con la gastronomía mexicana, tradicionalmente rica en caldos.
Hoy el ramen vive uno de sus momentos más importantes en la capital: lo que comenzó como una propuesta gastronómica para públicos específicos se ha convertido en un fenómeno culinario y cultural impulsado por el creciente interés en la cultura asiática y por una escena de restaurantes que ha elevado la calidad, diversidad y creatividad de este platillo tradicional. Su comunidad ya no solo busca un buen tazón de ramen, sino que se interesa por su historia y por recorrer la ciudad en busca de nuevas experiencias.
Los restaurantes que integran la Ramen Week 2026
La ruta reúne a once propuestas con estilos muy distintos entre sí. Yamasan Ramen House, encabezado por el chef Shinichiro Nagata, combina tradición y técnica japonesa con una visión contemporánea. V-Ramen se presenta como la primera casa de ramen japonés basado en plantas en México, lanzada en 2016. Ramen Temple celebra la diversidad asiática mezclando sabores de Japón, Corea, Tailandia y China, mientras que Kame Ramen, nacido en la Narvarte durante la pandemia, propone un ramen japonés con toque mexicano.
Pozo Ramen combina caldos y guisados mexicanos con técnicas japonesas; Rokkan ofrece sabores caseros japoneses en un ambiente familiar, y Kizami Ramen apuesta por el shoyu y el tonkotsu en un espacio pensado para disfrutar sin prisas. Fideoh!, bajo la visión de los chefs Shinichiro Nagata y Ernesto Padilla, explora nuevas posibilidades a partir de la técnica y el fuego, mientras que Ramen Bar se presenta como una de las primeras izakayas de México especializadas en ramen y street food japonesa.
Finalmente, Gori Gori Ramen, organizador de la iniciativa, nació durante la pandemia como dark kitchen y este año dio el salto a un espacio físico en Jalisco 145, con su platillo insignia, el Birriamen, como ejemplo de la fusión entre lo tradicional asiático y los sabores mexicanos.
¿Por qué el ramen conecta tan bien con el paladar mexicano?
El ramen conecta con el paladar mexicano porque comparte una estructura similar a la de muchos platillos tradicionales del país: fideos, caldo y guarnición, muy cercana a la lógica de un buen caldo mexicano. Esa familiaridad, sumada al creciente interés por la cultura asiática, ha permitido que el platillo pase de ser una propuesta de nicho a un fenómeno culinario transversal en la Ciudad de México, con una comunidad que crece y se organiza cada vez con más fuerza.


