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Brian Eno presentó The Listening Room en la Georgina Pounds Gallery de CDMX, con sonorización de la firma mexicana MARGULES.
Georgina Pounds Gallery de la Ciudad de México presentó The Listening Room, una instalación inmersiva del compositor Brian Eno, pionero de la música ambient y colaborador de figuras como David Bowie, U2, Talking Heads y Coldplay. La propuesta convirtió el sonido en el eje central de la experiencia, apoyándose en la sonorización desarrollada por MARGULES, firma mexicana especializada en alta fidelidad.
La muestra se ambientó con Condenser (2010), una obra de Eno compuesta por luces, acrílico y resina, acompañada de una pieza musical creada específicamente por el artista. La colaboración entre la galería y MARGULES buscó respetar la integridad espacial, armónica y emocional de la pieza, un reto técnico considerable cuando se trata de reproducir composiciones ambient diseñadas para modificar la percepción del espacio.
¿Qué tecnología usó MARGULES para sonorizar la instalación?
MARGULES utilizó su tecnología ANA (Alineación Neuro Acústica) para conservar cada matiz de la composición de Eno, permitiendo que el sonido se desplegara con profundidad, espacialidad e intensidad. En una de las salas, un amplificador multizona de estado sólido alimentó la nueva generación de bocinas Master de la línea Magenta, mientras que en la sala principal se utilizó el amplificador integrado a bulbos MARGULES I-240, desarrollado bajo arquitectura Full Class A, combinado con las bocinas Intermezzo.
Georgina Pounds, fundadora de la galería que lleva su nombre, ha construido una trayectoria internacional caracterizada por el diálogo entre propuestas históricas, contemporáneas e inmersivas. En The Listening Room, esa apuesta curatorial encontró un territorio propicio para expandir las posibilidades de la percepción, combinando obra visual, composición sonora y arquitectura del espacio en una sola experiencia.
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El mercado del arte sonoro y las instalaciones inmersivas ha crecido de forma notable en México en los últimos años, impulsado tanto por galerías independientes como por marcas de tecnología de audio que buscan posicionarse en espacios culturales de alto perfil. La participación de MARGULES en un proyecto de esta escala confirma esa tendencia: firmas mexicanas de alta fidelidad compitiendo por visibilidad en el circuito de arte contemporáneo internacional, un terreno tradicionalmente dominado por marcas europeas o estadounidenses.
Para MARGULES, la colaboración representa también una vitrina técnica: demostrar que su tecnología de amplificación y bocinas puede sostener composiciones exigentes como las de Eno, reconocido por integrar capas sutiles de frecuencia que se pierden fácilmente en sistemas de sonido convencionales. La firma reafirmó así su capacidad de integrarse a proyectos artísticos de alto nivel, en los que la excelencia sonora deja de ser un complemento técnico para convertirse en parte del lenguaje mismo de la obra.


